El canciller alemán, Friedrich Merz, pidió garantizar una soberanía europea en inteligencia artificial (IA) para no quedar atado a proveedores externos y para que la tecnología responda a los valores del continente. Lo dijo este lunes en una conferencia sobre digitalización en Berlín, según informó EFE - Agencia de noticias.
HolaNews e Infobae difundieron el mismo despacho de EFE, sin datos contradictorios entre las versiones consultadas.
Las claves
- Merz definió la soberanía digital como la capacidad de decidir de forma autónoma sobre el desarrollo y el uso de la tecnología digital, en línea con los valores y los intereses de seguridad europeos.
- Advirtió que la IA puede provocar «daños masivos» si se usa de forma errónea o con propósitos espurios, por lo que pidió evitar dependencias.
- Europa afronta un doble reto: reducir rápido la dependencia de determinados proveedores y asegurar juntos el liderazgo futuro con investigación en los modelos de IA del mañana.
- Alemania quiere multiplicar por cuatro su capacidad de computación de aquí a 2030 y que el 55 % de las pequeñas y medianas empresas use IA; también busca que el 90 % de los organismos del Estado la utilice de forma operativa.
- El ministro para la Digitalización y la Modernización, Karsten Wildberger, afirmó que la IA puede elevar el crecimiento y ayudar a financiar el Estado del bienestar.
¿Por qué importa la soberanía digital?
Merz reconoció que a muchas figuras del sector les preocupan los «riesgos incontrolables» del ritmo de desarrollo de la IA. También admitió escepticismo sobre la capacidad de la política para actuar y dijo que legislar resulta lento en ocasiones. La razón, según él, es que las instituciones se construyen en torno a las necesidades humanas y porque «el ser humano con su dignidad inviolable está en el centro».
El canciller sostuvo que los Gobiernos tienen margen de acción, aunque necesitan un gran esfuerzo de modernización para ampliar sus capacidades estratégicas. «Queremos tomar de forma autónoma decisiones sobre el desarrollo y el uso de la tecnología digital, en línea con nuestros valores e intereses de seguridad, e implementarlas. Esto es, en esencia, la soberanía digital», resumió.
Para Merz, la IA no es solo una cuestión de política tecnológica, sino de «política social en sentido existencial». Los sistemas de IA, dijo, son mucho más que productos o herramientas dentro de cadenas de suministro: los describió como una «competencia de resolución de problemas automatizada» que ya se aplica en todos los ámbitos sociales. Las oportunidades para la industria alemana son enormes, enfatizó, pero el uso incorrecto puede causar daños graves.
Metas de Alemania para 2030
Tras visitar la conferencia, Merz compareció en rueda de prensa junto a Wildberger. Allí se mostró confiado sobre las posibilidades de la IA para la economía alemana. «Salgo de esta conferencia aún más convencido de lo que estaba al llegar», dijo. Añadió que socios internacionales y empresas le confirman que Alemania y Europa van por buen camino y que tienen posibilidades de ser «uno de los grandes beneficiarios» de esta tecnología.
El despacho de EFE detalla objetivos concretos. Alemania quiere multiplicar por cuatro su capacidad de computación de aquí a 2030 con su actual estrategia nacional de centros de datos. Para ese año, busca que el 55 % de las pequeñas y medianas empresas utilicen inteligencia artificial. El Gobierno germano también quiere que el 90 % de los organismos del Estado la usen de forma operativa en ese horizonte temporal.
Wildberger defendió esas metas con un argumento económico. Según el ministro, el Estado puede ser «más eficiente» y la economía puede rendir más con estas tecnologías. «Necesitamos ese crecimiento que la IA puede generar», afirmó. Sostuvo que con la IA son posibles tasas de crecimiento que hacía mucho tiempo no se veían y que eso permitiría garantizar la prosperidad, asegurar el empleo, financiar el Estado del bienestar y ofrecer nuevas oportunidades a las personas.
El ser humano como límite
Merz citó la encíclica «Magnifica Humanitas» del papa León XIV sobre IA y dijo estar completamente de acuerdo con ella. Para el canciller, los seres humanos deben seguir poniendo los límites y las reglas de acuerdo con sus valores. «Porque la soberanía y en última instancia la libertad se basan en la capacidad de poder resolver los propios problemas», aseguró.
El jefe del Gobierno alemán planteó además una pregunta existencial: quién tendrá en el futuro la capacidad de «dar forma a las bases tecnológicas de su propia libertad». La discusión, por tanto, no se limita a qué herramientas se adoptan. También toca quién fija las reglas, quién controla las infraestructuras y cómo se protege la autonomía europea frente a terceros.
Lo que se sabe y lo que falta por confirmar
Las tres versiones consultadas coinciden en los datos centrales: la defensa de Merz de una soberanía europea en IA, su advertencia sobre los riesgos y las metas alemanas para 2030. EFE - Agencia de noticias firma el despacho original; HolaNews e Infobae lo difundieron sin contradicciones visibles.
El material no precisa qué medidas concretas adoptará Alemania para reducir la dependencia de proveedores, qué empresas o países están señalados ni cómo se financiarán los objetivos. Tampoco detalla el calendario legislativo para regular la IA. Esas son las principales incógnitas que quedan abiertas tras el discurso y la rueda de prensa.