ESET advirtió que más de 225.000 credenciales de ChatGPT aparecen en la Dark Web, según informó Technocio. Una vulnerabilidad descubierta por Parameter Labs, detallada por El Ecosistema Startup, permitía que un enlace robara todas las conversaciones. La inteligencia artificial sigue en la mira del cibercrimen.
Las claves
- ESET descubrió más de 225.000 credenciales de ChatGPT en mercados clandestinos, según Technocio.
- Los riesgos incluyen acceso a datos sensibles, ingeniería social, exposición de terceros, abuso de funciones integradas y pérdidas económicas.
- Parameter Labs demostró que un enlace de chat compartido podía ejecutar código para robar conversaciones e impersonar al usuario.
- OpenAI clasificó la vulnerabilidad como máxima severidad (P1) y lanzó un parche en dos versiones del frontend web.
- El ataque podía ejecutarse con solo abrir el enlace y hacer clic en "Preview".
¿Qué puede pasar si te roban la cuenta de ChatGPT?
ESET Latinoamérica detalla que las consecuencias van más allá de leer las conversaciones. Si un cibercriminal accede a la cuenta, puede leer todos los chats, ver documentos compartidos y datos personales, laborales o médicos. También puede usar esa información para armar estafas de ingeniería social más creíbles. Si se compartieron contratos o datos de clientes, el incidente puede escalar a terceros. Además, según las integraciones habilitadas, podría enviar correos suplantando al usuario o generar consumos no autorizados si hay funciones de pago. Incluso podría cambiar la configuración de seguridad y bloquear el acceso.
"Establecer qué tan grave puede ser que roben una cuenta de ChatGPT dependerá de la utilidad que se le dé, la información que se comparta, las funciones que se utilicen y los servicios conectados que se tengan a la cuenta", comenta Mario Micucci, investigador de ESET Latinoamérica. Las vías más comunes de ataque, según ESET, son el phishing, los dispositivos infectados con malware y las sesiones abiertas en equipos compartidos.
La vulnerabilidad que abría la puerta a través de un enlace
El equipo de Parameter Labs documentó una cadena de ataque que explotaba la función de previsualización de HTML (Preview) de ChatGPT. Al crear un chat compartido que contenía un gráfico interactivo, se cargaba la librería MathLive, que dejaba activo un listener en la página principal de ChatGPT. Ese listener procesaba mensajes con innerHTML, permitiendo inyectar código HTML. Con eso, el atacante llamaba a las APIs autenticadas del usuario y exfiltraba sus datos.
The Hacker News, que reconstruyó el informe de Parameter, detalla que el ataque tenía cuatro eslabones. En la versión más fiable, la víctima solo debía abrir el enlace y pulsar una vez el botón Preview. En una variante, la página abría la previsualización automáticamente. Parameter Labs aclara que fue una prueba controlada entre cuentas propias y no hay evidencia de uso malicioso real.
Recompensa baja para un fallo crítico
OpenAI cerró la vulnerabilidad y pagó US$5.000 a Parameter Labs como recompensa. Simon Willison calificó ese monto como bajo para la gravedad del fallo. Según el programa de bug bounty de OpenAI, los pagos van de US$200 a US$20.000, con hasta US$100.000 para hallazgos excepcionales. La vulnerabilidad fue reportada el 18 de octubre, clasificada inicialmente como P2 y luego elevada a P1 (máxima severidad). OpenAI desplegó el parche en dos versiones del frontend web el 26 de octubre.
El desajuste entre la severidad y la recompensa es una señal para los investigadores. En un caso relacionado, Business Standard reportó que investigadores de Hacktron AI usaron Claude de Anthropic en el programa de bug bounty de OpenAI y accedieron a la cuenta de un empleado. El patrón muestra que la superficie de ataque abarca todo el stack, no solo el modelo.
¿Qué se sabe y qué falta por confirmar?
Se sabe que más de 225.000 credenciales de ChatGPT están en la Dark Web, que la vulnerabilidad de enlaces compartidos fue corregida y que no se ha reportado explotación real de esta falla. Lo que no está claro es el alcance real del robo de cuentas ni si los atacantes han utilizado alguna de estas vías para comprometer datos sensibles. ESET recomienda activar la autenticación de dos factores, usar contraseñas robustas y no compartir información confidencial a través del chatbot.