Goldman Sachs restringió el acceso de la mayoría de sus empleados a herramientas avanzadas de codificación con IA, como Claude Code y GitHub, y las reservó para sus ingenieros, según DiarioBitcoin, que cita a Bloomberg y The Decoder. La decisión, basada en directrices internas de octubre, marca un giro frente al uso experimental de estas herramientas por traders y banqueros.
Las claves
- Claude Code, de Anthropic, y GitHub, de Microsoft, quedaron disponibles únicamente para los ingenieros, de acuerdo con las directrices internas de octubre.
- La medida reduce la participación de traders y banqueros en la creación de prototipos con IA.
- Algunos trabajadores estarían frustrados, aunque la información disponible no detalla cuántas personas quedaron afectadas ni qué equipos expresaron su descontento.
- El portavoz Nick Carcaterra dijo que la decisión responde a «una variedad de factores, incluyendo productividad y gestión de riesgos».
¿Por qué Goldman Sachs cambió de rumbo?
Meses antes, la firma había alentado la experimentación con estas herramientas entre empleados de áreas no técnicas. Según la información publicada, algunos las usaron para monitorear flujos de trading y crear contenido. Ese uso ya no será el plan general.
El cambio contrasta con lo que la compañía transmitió en julio. Su CIO, Marco Argenti, elogió entonces el llamado «vibe coding» entre empleados no técnicos. Se trataba de una práctica en la que una persona plantea una idea y utiliza IA para convertirla rápidamente en un prototipo. Luego, un ingeniero podía llevar esa versión inicial a producción.
Ese esquema acercaba la experimentación tecnológica a quienes conocen las necesidades de su área. No eliminaba, eso sí, la participación técnica necesaria para desplegar soluciones de mayor alcance. Con las nuevas directrices, ese flujo de trabajo ya no parece estar disponible para la mayoría de los trabajadores.
Productividad y riesgos: dos preguntas distintas
Nick Carcaterra, portavoz de Goldman Sachs, explicó que la decisión responde a «una variedad de factores, incluyendo productividad y gestión de riesgos». También afirmó que la etapa de experimentación terminó. La firma ahora limita el acceso a las personas «mejor preparadas para aprovecharlas a largo plazo», sin ofrecer más detalles públicos sobre cómo evaluó esos criterios.
Para una entidad financiera, la productividad y la gestión de riesgos plantean asuntos diferentes. El primero es si las herramientas de codificación con IA permiten completar tareas con mayor eficiencia. El segundo es cómo controlar los resultados y el acceso cuando el software generado puede influir en procesos internos o manejar información sensible.
La noticia no identifica incidentes específicos de seguridad, errores de código ni pérdidas que hayan provocado el cambio. Por eso, la referencia a riesgos debe entenderse como parte de la explicación general de la firma. No confirma que una falla concreta haya ocurrido en Goldman Sachs.
¿Qué pasa con los prototipos de traders y banqueros?
La restricción se refiere a herramientas avanzadas de codificación como Claude Code y GitHub. No implica que Goldman Sachs haya prohibido todas las aplicaciones de IA entre sus empleados. La información disponible señala que los ingenieros mantienen el acceso y que la mayoría de los demás trabajadores ya no puede utilizar esas herramientas.
El papel de los ingenieros queda en el centro del modelo que la firma describe ahora. Su experiencia puede ser clave para revisar lo que generan estas herramientas, valorar si un prototipo es adecuado y decidir cómo convertirlo en una solución estable. La compañía no detalló qué controles acompañarán el acceso que conserva ese grupo.
La diferencia entre un prototipo y una herramienta de producción ayuda a entender por qué una empresa puede permitir pruebas iniciales y después acotar quién usa sistemas de IA. Una idea que parece útil en una demostración todavía puede requerir evaluación técnica antes de incorporarse al trabajo habitual. Eso pesa sobre todo cuando la herramienta se relaciona con operaciones de trading o con procesos internos de una entidad financiera.
Lo que se sabe y lo que falta por confirmar
Goldman Sachs no ha explicado si la restricción será permanente, si revisará las condiciones más adelante o si ofrecerá vías alternativas para que traders y banqueros propongan prototipos. Tampoco precisó cuántos empleados quedaron afectados. La fuente solo indica que la mayoría perdió el acceso a estas herramientas avanzadas.
La decisión deja abierta una tensión habitual en la adopción empresarial de IA: ampliar la capacidad de experimentar entre más equipos o concentrar las herramientas en quienes pueden evaluarlas y administrarlas con mayor control. Por ahora, lo confirmado es el cambio de acceso y los criterios generales que dio la firma. Lo demás sigue pendiente de detalle.