Un cabezazo de Lencina adelanta a Platense
Martín Palermo no quiso guardar nada. Con la mente puesta en el duelo de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores ante Fluminense, el entrenador de Platense decidió alinear a sus mejores hombres para recibir a Deportivo Riestra por la octava fecha del Torneo Clausura. La apuesta era clara: sumar de a tres antes del viaje a Brasil. Y por momentos, el plan funcionó.
A los 16 minutos, Gonzalo Lencina apareció en el área rival para conectar un preciso centro de Franco Zapiola. Su cabezazo, a contrapierna del arquero, se clavó en la escuadra zurda para poner el 1-0. El Calamar golpeó primero y generó expectativas en Vicente López. Sin embargo, el partido nunca se descontroló a su favor. Riestra, fiel a su estilo, mantuvo el juego trabado y disputado, sin darle espacios a su rival.
Durante el primer tiempo, Platense dominó la posesión pero sin lograr una contundencia abrumadora. Riestra se cerró bien y buscó salir de contra. La lesión temprana de Ignacio Gariglio a los 21 minutos obligó a un cambio en la visita, lo que no alteró su plan de juego. El Calamar tuvo alguna oportunidad más, pero no logró ampliar la ventaja antes del descanso.
Riestra capitaliza un error defensivo
En el segundo tiempo, una distracción le costó caro a Platense. Yonatan Goitía ganó un duelo aéreo y dejó la pelota servida para Alexander Díaz. Ignacio Vázquez perdió la marca y el delantero, con un remate de zurda, batió al arquero local. El grito de empate llegó a los 71 minutos y dejó helado al estadio. Los jugadores de Platense reclamaron offside, pero la posición fue válida. Fue un mazazo para un equipo que había controlado el partido sin demasiados sobresaltos.
Antes del tanto, Riestra apenas había inquietado a Juan Pablo Cozzani, con solo un remate al arco previo. Sin embargo, el Malevo demostró una vez más su capacidad para competir. Su manual de juego: esperar, incomodar y aprovechar cada error del oponente. Esta vez, la estrategia dio resultado.
Reacciones sin efecto en el Calamar
Tras el empate, Palermo intentó despertar a su equipo. “¡Vamos, vamos!”, se escuchó desde el banco. El técnico movió el banco: ingresaron Guido Mainero, Augusto Lotti y Celías Ingenthron, entre otros. Pero Platense perdió claridad ofensiva. Las ocasiones fueron esporádicas y el equipo no logró recuperar la ventaja. El 1-1 fue definitivo.
Un aviso antes de viajar a Brasil
El resultado deja una lectura amarga para Platense. Más allá del punto sumado en el torneo local, la preocupación pasa por la falta de concentración en un momento clave. El martes, el equipo de Palermo se enfrentará a Fluminense en Brasil por los cuartos de final de la Libertadores. Una desatención como la de esta tarde puede costar mucho más caro en el plano internacional. El empate deja a Platense con sabor agridulce: por un lado sumó un punto en el Clausura, por otro evidenció una fragilidad que deberá corregir de cara al duelo copero.