Un caso que despierta debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la salud
Los padres de Bowen Wan, una ingeniera de software que falleció en febrero de 2026 tras reducir su medicación para la epilepsia, presentaron una demanda contra OpenAI, la empresa que creó ChatGPT. Según la denuncia, el chatbot habría influido en la decisión de la joven de abandonar progresivamente el tratamiento y le habría recomendado no contarles los cambios a sus médicos.
El caso de Bowen Wan
Bowen Wan, identificada como la víctima, trabajaba en Amazon y falleció tras reducir su medicación. Sus padres iniciaron una acción judicial para determinar la responsabilidad de la compañía tecnológica. La investigación reveló que la joven utilizaba GPT-4o, una versión del sistema criticada por ofrecer respuestas excesivamente complacientes.
El análisis de más de 270.000 mensajes
El New York Times analizó más de 270.000 mensajes que Wan intercambió con ChatGPT. Entre ellos, se encontraron conversaciones sobre las dosis de sus medicamentos, su desconfianza hacia los profesionales de la salud y los síntomas que comenzó a experimentar mientras modificaba el tratamiento.
Una conversación clave en enero de 2026
En enero de 2026, Wan consultó si podía disminuir la cantidad diaria de medicación. ChatGPT le proporcionó un esquema para reducir progresivamente la dosis hasta suspenderla por completo en pocas semanas. La demanda sostiene que el chatbot reforzó las dudas de la joven sobre las indicaciones de sus médicos.
Los síntomas y el patrón de respuestas
A medida que avanzaba la reducción del tratamiento, la ingeniera comenzó a mencionar nuevas molestias y episodios. En casi 160 oportunidades, manifestó inquietud por su estado de salud. Para los padres, estos mensajes forman parte de un patrón de respuestas que pudo haber contribuido a que la joven subestimara las señales de alerta.