El Gobierno colombiano declaró de interés estratégico la recuperación del Gasoducto Binacional Antonio Ricaurte, la infraestructura construida en 2007 con Venezuela que lleva más de una década sin operar. La decisión busca ampliar las alternativas de suministro y fortalecer el abastecimiento de gas natural en Colombia, según informó Ecopetrol en un comunicado difundido por Mundo UR, El Diario Venezuela y El Carabobeño.
La petrolera estatal colombiana precisó que la recuperación del gasoducto fue incluida entre los Proyectos de Interés Nacional y Estratégico (PINES) de la misión de Recursos Estratégicos y Energía, un paso que considera clave para diversificar las fuentes de suministro.
Las claves
- El gasoducto Antonio Ricaurte tiene 225 kilómetros: 88 en Colombia y 137 en Venezuela, y conecta La Guajira con la región del lago de Maracaibo.
- Su capacidad operativa alcanza hasta 450 millones de pies cúbicos diarios, cerca de la mitad del consumo diario nacional colombiano.
- La infraestructura no se utiliza desde hace más de diez años y su estado es deficiente.
- En marzo pasado, el gobierno anterior de Gustavo Petro definió una hoja de ruta para reparar cinco kilómetros del gasoducto.
- La entrada en operación dependerá de la rehabilitación y de una licencia de la OFAC, según Ecopetrol.
Ecopetrol subrayó que la decisión del actual Gobierno permitirá coordinar a las entidades que deben concurrir para sacar adelante la rehabilitación. La empresa añadió que su recuperación permitiría incorporar gas venezolano al Sistema Nacional de Transporte para su distribución en Colombia.
El proyecto busca ofrecer un suministro de gas a precios más competitivos para los hogares y la industria colombiana. Ecopetrol explicó que el gas natural importado por vía marítima debe licuarse para su transporte en buques y regasificarse al llegar al país, procesos que incrementan su costo final.
Las tres fuentes coinciden en que, una vez entre en operación, Colombia prevé importar 50 millones de pies cúbicos diarios, aproximadamente el 5 % de ese consumo. También coinciden en que la entrada en funcionamiento estará condicionada a la rehabilitación de la infraestructura y a la obtención de la licencia requerida de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
¿Por qué importa este gasoducto para Colombia?
Colombia enfrenta un déficit de gas natural que lo ha llevado a buscar alternativas fuera de sus fronteras. El gasoducto con Venezuela representa una vía terrestre que evitaría los costos de licuefacción y regasificación asociados al transporte marítimo, de acuerdo con lo señalado por Ecopetrol.
La infraestructura, construida durante los gobiernos de Álvaro Uribe y Hugo Chávez, lleva más de una década fuera de servicio. Por eso el proyecto contempla una primera fase de reparación de cinco kilómetros, definida en marzo pasado por la administración anterior.
¿Qué papel juega la OFAC en la reactivación?
Ecopetrol condicionó la entrada en operación a la obtención de una licencia de la OFAC, oficina del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que administra las sanciones económicas. Cada etapa del proyecto se adelantará conforme a las autorizaciones que se requieran, según la empresa.
Las fuentes consultadas no detallan el estado actual de esa solicitud ni los plazos previstos para la rehabilitación completa del gasoducto. Tampoco precisan cuándo podría comenzar el flujo de gas venezolano hacia Colombia.
Lo que se sabe y lo que falta por confirmar
Se sabe que el Gobierno colombiano incluyó el proyecto en los PINES, que Ecopetrol coordinará la rehabilitación y que la operación depende de la OFAC. Falta por confirmar el calendario de las obras, el monto de la inversión y las condiciones exactas de la licencia estadounidense.
La noticia fue divulgada por Mundo UR, El Diario Venezuela y El Carabobeño, medios que atribuyen la información a un comunicado de Ecopetrol y a la agencia EFE. Ninguno de los tres reportes presenta cifras contradictorias entre sí.