El mes de mayo cerró con la propuesta de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y María Corina Machado sobre una negociación directa con el interinato para lograr elecciones libres y transparentes. La premio Nobel de la Paz 2025 declaró que está “determinada” a conseguirlo. El balón está en la cancha del interinato, pero también en la de Estados Unidos, que ejerce un tutelaje sobre Miraflores desde el 3 de enero. La gobernante encargada, Delcy Rodríguez, y su hermano, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, aún no responden al planteamiento de la líder opositora.
El silencio del 'rodrigato' y la respuesta de Cabello
Por Washington, el secretario de Estado Marco Rubio solo ha hablado de la necesidad de nombrar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) en Venezuela, lo que algunos analistas interpretaron como una respuesta indirecta al Manifiesto de Panamá. Por el chavismo, quien se apresuró a patear la pelota ha sido el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, para asegurar que “lo de la negociación es pura paja”. Sus palabras llevan a preguntarse si está en capacidad de hablar por el interinato y decidir desde ya que esa negociación no es posible, omitiendo el tutelaje de la administración de Donald Trump a partir de la intervención militar que detuvo a Nicolás Maduro y a Cilia Flores.
La postura del chavismo radical
Politólogos consultados no consideran “extraña” la posición del ministro chavista, quien afirman, le sigue hablando a las “gradas radicales”, pese a los eventos del 3 de enero. No descartan que el “rodrigato” esté al menos meditando la decisión a tomar sobre la propuesta de Machado y la coalición opositora. Los incentivos como la inmunidad, subrayan, vuelven a cobrar importancia. La politóloga María Alexandra Semprún señaló que Cabello continúa hablando desde el “ego” y que su figura es confusa para el análisis. “Su ego no le permite ceder, atrincherarse”, indicó, y recordó que mientras Machado es percibida como la “contraparte dura” de la oposición, Cabello lo es para la oposición, lo que puede obstaculizar un proceso de negociación. “La incertidumbre del futuro político de Cabello es algo que seguimos manejando”, agregó.
Condiciones y posibles garantías
En rueda de prensa del 8 de junio, Cabello recalcó que con la oposición representada en la PUD “no está planteado nada” y con Machado “menos”. Aseguró que no ha habido ninguna reunión entre la presidenta encargada y ninguno de ellos. Como antes del 3 de enero, volvió a decir que una negociación no es para capitular. Sin embargo, en su programa por VTV a principios de junio, dijo que Machado ha enviado emisarios al gobierno para intentar abrir canales de negociación en secreto, buscando encuentros privados con figuras como Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, y solicitado la mediación de Noruega para reducir la influencia de EEUU.
El politólogo Santiago Rodríguez sostuvo que quien tiene el reconocimiento explícito de autoridad por parte de EEUU es Delcy Rodríguez, por lo tanto es con ella que se tiene que entender la Casa Blanca a la hora de apoyar un proceso de negociación. “Que Cabello esté de acuerdo o no, no parece relevante”, afirmó. Pese al radicalismo público del secretario general del Psuv, el profesor no desestima que en una eventual negociación coopere y busque garantías para preservar su libertad. El Departamento de Justicia norteamericano aún ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por Cabello.
La necesidad de un acuerdo político
En el Manifiesto de Panamá, Machado y la PUD demandan “gestos necesarios” como la liberación de presos políticos, el retorno seguro de exiliados y la normalización del espacio cívico. Cabello rechazó que la líder opositora pretenda imponer condiciones. Sin embargo, el 9 de junio, la ONG Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia informó sobre la salida de la cárcel de 54 militares detenidos por motivos políticos, entre ellos tres mujeres. Ambos politólogos señalan que una nueva negociación política en el país es necesaria. “La oposición tenía que tomar la iniciativa y plantear la negociación porque no es posible que EEUU negocie unilateralmente con el interinato y deje por fuera a Machado con un liderazgo legitimado”, dijo Rodríguez. Semprún advirtió que en un conflicto con dos lados en pugna, deben enfrentarse a través de la conversación y la negociación, y que se necesitan acuerdos que no serán del gusto de todos.