La exdiputada Dinorah Figuera, quien defiende la continuidad de la Asamblea Nacional elegida en 2015, reconoció que la nueva tarea que asumió en el marco del proceso de transición política en Venezuela “no es fácil”. Figuera agradeció el “acompañamiento” de Estados Unidos, que la envió a Caracas para dialogar con las autoridades del Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.
Un regreso respaldado por Estados Unidos
Figuera regresó a Venezuela este jueves tras ocho años de exilio, enviada por el Departamento de Estado para sostener estos encuentros en el marco de la transición política promovida por la Casa Blanca, luego de la captura de Nicolás Maduro por parte de tropas estadounidenses durante un ataque militar en enero pasado. En un mensaje en su cuenta en X, la exdiputada respondió a la Embajada de Estados Unidos en Caracas, que citó el comunicado de respaldo del Departamento de Estado.
Diálogo con Jorge Rodríguez
El jueves, Figuera sostuvo un encuentro con el presidente de la actual Asamblea Nacional dominada por el chavismo, Jorge Rodríguez, para establecer una agenda de trabajo en pos del “fortalecimiento de la democracia”. La decisión de Washington llegó de forma sorpresiva, aunque Figuera ya había sostenido un encuentro en abril pasado con el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Michael Kozak, con quien conversó sobre vías para una “transición democrática estable, ordenada y consolidada” en Venezuela.
Diferencias con María Corina Machado
En una entrevista concedida al periodista Luis Olavarrieta, difundida este viernes en YouTube, Figuera dijo que tuvo “diferencias” con la líder de la oposición mayoritaria y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, a raíz de su regreso. “Tuve una conversación y, por supuesto, tiene una visión diferente a la mía. María Corina es la líder, pero aquí estamos hablando de institucionalidad y yo soy presidente de la Asamblea Nacional”, explicó Figuera.
Prioridades de la agenda de trabajo
Entre los objetivos del plan a desarrollar, Figuera mencionó la conformación de un Consejo Nacional Electoral “vigoroso, creíble y transparente”, en un contexto en el que la institución está controlada por rectores afines al chavismo y es acusada por la oposición de proclamar de manera fraudulenta a Nicolás Maduro como ganador de las presidenciales de 2024. La propuesta también incluye la reconstrucción de las instituciones democráticas, el restablecimiento de garantías para la participación política y la protección de las libertades civiles necesarias para un debate político abierto, según comunicó el Departamento de Estado el jueves.
Figuera defiende que la Asamblea Nacional elegida en 2015 —entonces de mayoría opositora— es la “última institución que ha ganado electoralmente de manera legítima”, a pesar de que se convocaron nuevas elecciones en 2020 y actualmente hay un Parlamento, de mayoría chavista, que sesiona y ha aprobado leyes.