Este miércoles (28.10.2026) se registró un grave accidente de trenes en la provincia de Toledo, al sur de Madrid, que dejó al menos 64 muertos, según informó el Gobierno regional de Castilla-La Mancha. El choque ocurrió entre dos trenes de alta velocidad pertenecientes a las compañías Renfe e Iryo, que transportaban pasajeros entre Madrid y Sevilla.
El incidente y su impacto
El siniestro se produjo sobre las 08H54 locales en el kilómetro 118, entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda. La circulación ferroviaria se encuentra interrumpida entre las provincias de Madrid, Ciudad Real y Andalucía, informó Renfe en sus redes sociales.
Respuesta gubernamental y solidaridad
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, suspendió su agenda para seguir de cerca la situación. En un comunicado, expresó su “consternación” por el accidente y destacó el trabajo de los servicios de emergencia para atender a las personas afectadas.
Reacciones institucionales
Varias brigadas de bomberos, tres helicópteros y dos unidades de cuidados intensivos móviles (UVI) están en la zona. El Ministerio del Interior activó la Unidad Militar de Emergencias. El rey Felipe VI también se pronunció en televisión, transmitiendo su “solidaridad y apoyo” a las víctimas y sus familias.
Contexto político y ferroviario
El accidente ocurre durante la campaña electoral hacia las elecciones generales del 29 de noviembre y en un contexto de críticas a la seguridad ferroviaria. Solo un mes antes, otro choque en Adamuz, Andalucía, causó varias muertes, lo que generó descontento político.
El sistema ferroviario español
La red de alta velocidad española consta de 4.000 kilómetros de vías y es la segunda más extensa del mundo, detrás de la china. Aunque Sánchez ha destacado su seguridad, el incidente ha generado nuevas preocupaciones sobre su mantenimiento.