Una joven madre de 25 años, identificada como Agustina Soledad Rodríguez, se debate entre la vida y la muerte en una unidad de terapia intensiva luego de que un atacante le arrojara ácido en el rostro cuando ella se asomó a la ventana de su vivienda. El hecho, que conmociona a la comunidad, ocurrió en presencia de su madre y de su pequeña hija de tres años, quienes fueron testigos directos del ataque.
La víctima permanece internada en grave estado. Según las primeras informaciones, la sustancia corrosiva le provocó severas lesiones oculares y los médicos no descartan que pueda perder la visión de forma definitiva. La lucha de Agustina por su vida mantiene en vilo a sus familiares, mientras las autoridades judiciales investigan el trasfondo del violento episodio.
Un ataque a sangre fría
De acuerdo con los datos aportados por fuentes policiales, los agresores llamaron a la puerta de la casa donde vive Agustina junto a su madre y su hija. En ese momento, la joven se asomó a la ventana para ver quién era y, sin mediar palabra, le lanzaron el ácido directamente al rostro. La acción fue tan rápida que ella no tuvo oportunidad de protegerse.
Tras el ataque, los atacantes huyeron del lugar. La madre de Agustina, que se encontraba en el interior de la vivienda, escuchó los gritos de su hija y al asomarse la encontró desgarrada por el dolor, con la piel quemada y el ojo derecho visiblemente afectado. La pequeña de tres años también presenció la escena, lo que ha generado una profunda conmoción familiar.
Investigación en curso y posibles amenazas previas
Los detectives a cargo del caso trabajan en varias líneas de investigación. Una de las hipótesis más fuertes apunta a que el ataque podría estar relacionado con amenazas que el novio de Agustina había recibido en los días previos. Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado la identidad de los agresores ni el móvil exacto del hecho.
Las autoridades han indicado que se están revisando cámaras de seguridad de la zona y se espera recabar testimonios de vecinos que pudieran haber visto movimientos sospechosos. La Fiscalía interviniente ordenó la custodia de la vivienda y el resguardo de posibles evidencias, como el recipiente donde se transportaba el ácido.
El drama de una madre y su hija
Agustina Soledad Rodríguez es mamá de una nena de tres años que ahora, además de lidiar con el trauma de haber visto a su madre agredida, debe enfrentar una posible ceguera si la evolución no es favorable. Los médicos del hospital donde está internada realizan curaciones diarias y evalúan la necesidad de injertos de piel en la zona afectada por la quemadura química.
La familia, consternada, ha pedido colaboración ciudadana para dar con los responsables. “Solo queremos que se haga justicia”, expresaron allegados que prefirieron no dar declaraciones formales mientras avanza la investigación.
Un hecho que reaviva el debate sobre la violencia con ácido
Este tipo de ataques, conocidos como “ataques con ácido”, han generado en los últimos años un mayor repudio social y llamados a endurecer las penas. En este caso, la víctima no solo podría perder la vista sino que también arrastrará secuelas psicológicas y estéticas de por vida.
La Justicia local mantiene el hermetismo sobre el estado de la investigación, pero se espera que en las próximas horas se produzcan novedades relevantes. Mientras tanto, Agustina Soledad Rodríguez continúa internada, luchando por su vida y aferrada a la esperanza de poder volver a ver el rostro de su hija.
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