El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero compareció este 17 de junio como investigado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, en el marco del caso Plus Ultra. Se trata de la primera vez que un exjefe del Ejecutivo se presenta en estas condiciones en democracia.
Declaración de casi cuatro horas
Zapatero negó ante el magistrado haber ejercido cualquier tipo de influencia en el rescate de 53 millones de euros concedido a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia. También rechazó haber tenido sociedades en el extranjero o haber participado en actividades ilícitas. La declaración se prolongó durante varias horas.
Joyas halladas en un registro
El juez abordó asimismo la causa separada abierta por las joyas halladas en un registro de su despacho, valoradas preliminarmente en alrededor de 1,3 millones de euros. El expresidente defendió su inocencia y presentó una autorización universal voluntaria para que se investigue la inexistencia de activos offshore a su nombre.
Sin medidas cautelares
Al término de su declaración, la Fiscalía Anticorrupción solicitó medidas cautelares como la retirada del pasaporte y comparecencias quincenales, por riesgo de fuga. El juez Calama las rechazó, argumentando la pública notoriedad del investigado, que dificulta una eventual huida, y consideró que no existe riesgo de ocultación de pruebas. No impuso ninguna restricción, aunque requirió un teléfono y correo para su localización inmediata.
Comunicado del expresidente
En un comunicado posterior, Zapatero afirmó: Se me acusa de muy graves delitos que no he cometido. Siempre me conduje con decencia y con honradez. Pidió confianza a los ciudadanos que puedan sentirse defraudados y aseguró que la verdad se abrirá paso: No les decepcionaré. No mencionó explícitamente las joyas en el texto.
Reacciones políticas
El PSOE reafirmó su apoyo al expresidente, defendió la presunción de inocencia y el respeto a la Justicia, y reivindicó su legado político. En cambio, desde Sumar se reclamaron explicaciones adicionales, y la oposición intensificó las críticas y exigencias de responsabilidades políticas. Zapatero abandonó la Audiencia Nacional por la puerta principal tras más de cuatro horas de declaración. La investigación continúa.