Un escenario de alta tensión
Sin importar qué selección dispute la final de la Copa del Mundo de 2026, el próximo 19 de julio podría vivirse un momento incómodo en Nueva Jersey. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, será el encargado de entregar el trofeo al equipo campeón. La situación se vuelve particularmente tensa debido a la guerra comercial y verbal que Trump ha mantenido con varios de los países participantes en el torneo.
Los países en la mira de Trump
Trump ha librado una guerra contra Irán, país que aún no ha sido eliminado del Mundial pese a restricciones adicionales durante el torneo. También calificó a España, una de las favoritas, como “un espectáculo de horror” por oponerse a la guerra contra Irán y amenazó con cortar todo el comercio con ese país. Australia fue otra de las naciones apuntadas por no apoyar la ofensiva contra Irán. Su cambiante relación con la OTAN mantiene en alerta a gran parte de Europa occidental, centro de poder del fútbol mundial. Trump describió a Bruselas como un “agujero infernal” y dijo que Noruega era “una broma”.
El caso de Folarin Balogun
Si los estadounidenses logran levantar el trofeo, será gracias a un equipo integrado por varios jugadores inmigrantes. El máximo goleador del equipo después de dos partidos es Folarin Balogun. Su madre, originaria de Nigeria, tenía siete meses de embarazo cuando quedó imposibilitada de salir de Nueva York. Balogun pasó la mayor parte de su vida en el Reino Unido y juega para el Mónaco, pero puede representar a Estados Unidos gracias a la ciudadanía por nacimiento. Sin embargo, la Corte Suprema analiza si Trump puede dejar sin efecto ese derecho. Si lograra imponer su criterio, Balogun estaría representando a Nigeria o Inglaterra.
Las alianzas y los enemigos
Trump ha tensado la relación con los otros dos países anfitriones, México y Canadá, mediante aranceles, el muro fronterizo y amenazas sobre la soberanía canadiense. También ha manifestado su intención de recuperar el control del Canal de Panamá. En Sudamérica, ha intervenido en la política regional ofreciendo un rescate financiero a Argentina para fortalecer a su aliado Javier Milei. Estados Unidos mantiene relación cercana con Paraguay y Ecuador, mientras impuso aranceles del 40% a Brasil para castigar al adversario político de su aliado, el expresidente Jair Bolsonaro. También respaldó al partido de extrema derecha que ganó las elecciones en Colombia.
Un trofeo que podría ser incómodo
La lista de roces diplomáticos es extensa: desde insultos a Haití y países africanos hasta la acusación de genocidio contra Sudáfrica. Trump incluso hizo una broma sobre Pearl Harbor al recibir a la nueva primera ministra de Japón. Las relaciones con Arabia Saudita, pese a los recelos sobre derechos humanos, contrastan con la presión sobre países como Jordania, Egipto y Qatar para normalizar relaciones con Israel. Estados Unidos sigue siendo una superpotencia, pero la versión de política exterior de Trump genera tensiones en todo el mundo. Eso sí, es probable que pocos futbolistas estén pensando en esas tensiones si tienen la oportunidad de levantar el trofeo.
Dar creditos al autor: Zachary B. Wolf y dar creditos al portal: https://cnnespanol.cnn.com/2026/06/25/eeuu/trump-entregara-trofeo-mundial-trax