¿Por qué hablamos de terremoto, sismo o temblor?
El sismo de 7,1 grados que sacudió Venezuela este miércoles, con epicentro cerca de Morón, en el estado Carabobo, y que se sintió con fuerza en Caracas y en varias ciudades de Colombia, reavivó una pregunta frecuente: ¿cuál es la diferencia entre un sismo, un temblor y un terremoto? Aunque en el lenguaje cotidiano se usan como sinónimos, existe una distinción basada en sus efectos y percepción.
Las diferencias clave entre los términos
Sismo es el término general para cualquier movimiento de la tierra. Temblor se utiliza para movimientos leves que no causan daños, mientras que terremoto se reserva para sismos fuertes que ocurren en la tierra y traen consigo destrucción y víctimas. Cuando el movimiento ocurre debajo del océano o impacta directamente en él, se le denomina maremoto o tsunami, según su acepción en idioma japonés.
Cómo se mide la magnitud de un terremoto
Los terremotos se calculan en distintas magnitudes según la escala de Richter, que va del 0 al 10. La intensidad, por su parte, está definida para la ciencia por los efectos que causa en las poblaciones a las que impacta. Un terremoto puede causar destrozos en las ciudades, incendios, tsunamis o maremotos, avalanchas y hasta puede provocar que volcanes entren en erupción. Sin embargo, no todos los movimientos son graves: la Tierra está en constante movimiento y, en escalas de menos de 3 grados, estos temblores son completamente imperceptibles para el humano, aunque sí son registrados por la Sismología.
Los terremotos más devastadores de los últimos años
Irán en el 2003: el 26 de diciembre, un terremoto de 6,6 grados en la Ciudad de Bam dejó 31.000 muertos y la ciudad quedó totalmente destruida. Océano Índico en el 2004: un maremoto de 9,1 grados en el sudeste asiático provocó un tsunami con olas de 30 metros de altura que dejó 230.000 muertos, afectando a más de catorce países del Pacífico. Cachemira en el 2005: el 8 de octubre, un terremoto de 6,6 grados dejó 73.000 fallecidos y más de tres millones de personas perdieron sus casas. Sichuan en el 2008: un terremoto de 7,9 grados en el suroeste de China causó la muerte de miles de niños en escuelas construidas de forma precaria y los heridos superaron los 4 millones. Haití en el 2010: el 12 de enero, un terremoto de 7,0 grados dejó más de 200.000 fallecidos y derrumbó el 90% de las viviendas de la región.