Llegada a la Base Naval
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, arribó este miércoles a la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, para reunirse con las tropas estadounidenses estacionadas allí y evaluar las operaciones en el enclave militar.
Aspecto informal genera controversia
Hegseth descendió del avión vistiendo pantalones cortos, camiseta y gorra, un atuendo inusual que ha desatado comentarios y polémica en redes sociales y medios. Mientras algunos lo interpretan como una muestra de cercanía con las tropas, otros lo han criticado por considerar que no se ajusta a la seriedad del cargo y del contexto geopolítico.
Objetivos de la visita
La visita forma parte de una gira que también incluye una parada en el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) en Tampa, Florida. Hegseth, veterano del Ejército que sirvió en esta misma base entre 2004 y 2005 como oficial de la Guardia Nacional, regresa ahora en su rol de alto funcionario.
Según declaraciones recogidas durante la visita, Hegseth enfatizó la preparación del Departamento de Defensa ante cualquier escenario relacionado con Cuba: "Lo que ocurra con el futuro de Cuba está en manos del presidente de Estados Unidos y del liderazgo cubano. Independientemente de lo que suceda, el Departamento estará preparado y posicionado para cualquier eventualidad".
Contexto de presión sobre Cuba
La llegada de Hegseth se produce en un momento de alta presión de la administración Trump sobre el gobierno cubano. Washington ha intensificado sanciones, mantenido un bloqueo petrolero y exigido reformas profundas al régimen de La Habana, al que acusa de estrechar lazos con Rusia y China.
La base de Guantánamo, que Estados Unidos controla desde hace más de un siglo pese a la oposición cubana, ha cobrado relevancia adicional en los últimos meses por su uso como centro de detención para migrantes y operaciones de seguridad regional.
Segunda visita de Hegseth
Esta es la segunda visita conocida de Hegseth a Guantánamo en su actual cargo, tras una anterior en febrero de 2025 relacionada con operaciones migratorias. Hasta el momento, el Pentágono no ha detallado públicamente el programa completo de la visita, pero se espera que incluya reuniones con mandos militares y un recorrido por las instalaciones donde se encuentran aproximadamente 6.000 efectivos estadounidenses.