Una fuga que marcó la historia
La plataforma atresplayer estrenó el pasado domingo 7 de junio '33 días', la primera serie de televisión creada por el periodista de investigación Carles Porta. La ficción, inspirada en la historia real de la fuga de dos presos de la cárcel de Ponent en Lleida, narra la intensa búsqueda que los Mossos d'Esquadra llevaron a cabo durante 33 días. La serie consta de seis episodios y ofrece una perspectiva diferente a la del documental true crime original.
Una perspectiva subjetiva de los protagonistas
En una entrevista con Mundo Deportivo, el actor José Manuel Poga, que interpreta a Prieto, explicó que la serie se adentra en el plano subjetivo de los personajes. 'Quien haya visto el true crime que hizo Carles Porta ya conoce el caso desde ese formato documental. Ahora se cuenta desde un plano subjetivo, desde la vivencia de los dos personajes, desde lo que les mueve, lo que les pasa emocionalmente y cómo viven toda esta historia desde dentro', señaló Poga.
El actor destacó que la ficción permite imaginar las conversaciones entre los fugados y cómo era su relación durante los días que estuvieron escondidos en Collserola. 'Es bonito imaginar cómo fue su día a día allí', añadió.
La construcción del personaje de Prieto
Para preparar su papel, Poga se apoyó en documentos reales, como cartas que los presos se enviaban, así como en la intervención del verdadero Prieto en el juicio. 'Cuando lo escuché pensé: No veo ningún atisbo de arrepentimiento en lo que le ha dicho al juez. Esos pequeños detalles me van ayudando a construir un personaje poco empático', explicó el intérprete.
Poga también trabajó con fotografías del reo y su mirada. 'Intento aportarle algo creativo a partir de pequeños detalles que conozco del personaje. Evidentemente no lo conozco en persona, pero tampoco me hizo falta', afirmó.
La convivencia con Julián Villagrán
El actor destacó la buena sintonía con su compañero de reparto, Julián Villagrán, quien interpreta a Calatrava. 'Una maravilla. Nosotros ya nos conocíamos de otros proyectos y, desde el primer día, fue una convivencia real porque estábamos todo el día juntos. Teníamos los apartamentos juntos durante todo el rodaje en Barcelona y todas las secuencias las hicimos juntos', relató Poga.
La convivencia se trasladó también a las grabaciones en exteriores. Poga mencionó una anécdota curiosa durante el rodaje en la naturaleza, cuando un grupo de ranas interrumpió las tomas. El equipo de sonido intentó ahuyentarlas con sonidos de depredadores y radiofrecuencia, pero fue Villagrán quien, en tono de broma, les pidió silencio de forma educada, logrando que estuvieran calladas más tiempo.
La reflexión sobre los villanos
Poga reflexionó sobre la atracción que la sociedad siente por los personajes malvados. 'Es algo morboso, perverso, que todos tenemos de alguna manera en nuestro interior. Quien lo tiene mejor lo reconduce hacia un sitio más normalizado y controlado, y a otros se les va la cabeza, idolatran el mal y el villano es su ejemplo a seguir', comentó.
El actor espera que el público saque una reflexión sobre las causas sociales que llevan a estas personas a cometer sus actos. 'Son personas que tienen muy pocas oportunidades o pocas herramientas para trabajar la empatía y que se crían en entornos violentos. Creo que la gente debe llegar a esa reflexión de por qué hay personas que abusan, acosan, asesinan y violan a otras personas, a los más débiles', concluyó.