La inseguridad reina en las noches del kilómetro 88
Al caer la noche en el kilómetro 88 de Las Claritas, en el municipio Sifontes del estado Bolívar, la seguridad se convierte en la principal preocupación de los habitantes. Las calles de esta población minera entran al oscurecer en una dinámica de vigilancia permanente por parte de los vecinos, quienes intentan resguardar sus vidas y sus pertenencias ante la ola de disturbios.
Desvalijamientos tras la intervención de seguridad
Tras la irrupción de las fuerzas de seguridad del Estado venezolano en el sur del estado Bolívar, el repliegue de los grupos armados locales interrumpió el control que estos ejercían sobre la zona. Esta situación de inestabilidad fue aprovechada por particulares para iniciar una oleada de desvalijamientos y disturbios en la localidad.
Una comerciante dedicada a la compra y reventa de oro en esta región, cuya identidad se mantiene bajo anonimato por temor a represalias, describió las horas de angustia que se viven dentro de las viviendas y locales comerciales. "La noche del miércoles fue de terror, estamos viviendo traumas, saquearon, tuvimos que meter las motos para adentro (de las casas), prácticamente tuvimos que amanecer para poder cuidar nuestras cosas", relató la mujer en una entrevista telefónica.
Saqueos continúan pese a restitución eléctrica
A pesar de que el suministro eléctrico fue restituido tras un prolongado corte que dejó incomunicada a la población, la desconfianza generalizada persiste. "Anoche llegó la luz, gracias a Dios, pero igual vivimos trauma. Yo estaba muy asustada, la gente estaba como loca. Se robaron motos, se robaron de todo. Fue un desastre", puntualizó la entrevistada.
La fuente señaló que la noche del jueves 11 de junio los saqueos continuaron y se siguieron registrando fallas en el servicio de electricidad. Aseguró que en las minas cercanas al kilómetro 88 algunos mineros continuaron trabajando y el servicio de señal telefónica estuvo interrumpido por horas.
Patrullaje aéreo constante y alerta vecinal
La movilización de las fuerzas de seguridad en el sector minero incluye el patrullaje aéreo y terrestre constante. "Dos helicópteros estuvieron dando vueltas desde anoche por esta zona y hoy también estuvieron por acá; la gente del pueblo y de la mina se volvieron locos al saquear comercios y generaron caos. Aquí estamos bien por el momento, pero de noche es la zozobra; la gente se mete para las casas a robar", manifestó la comerciante.
Los efectivos militares y policiales aseguraron que no se contemplan evacuaciones forzosas en lo inmediato e instaron a la población a retomar sus dinámicas económicas. "Los guardianes que estaban destacados en este pueblo dijeron que por el momento no hay orden de desalojar a nadie de acá, que la gente tiene que quedarse tranquila", explicó la mujer.
Intervención oficial y heridos reportados
La intervención oficial estuvo dirigida de forma específica hacia los sectores controlados por las estructuras criminales que operaban en las minas circundantes. La mujer detalló que la noche del miércoles 10 de junio se registraron heridos por armas blancas. "El gobierno mandó a sacar a los malandros que hacen vida aquí, pero a la población en general el gobierno no nos ha hecho nada. Es la gente que comenzó a robar, destruir. Anoche hubo más de un apuñalado acá por querer saquear las casas de los malandros", concluyó la testigo.