El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó este jueves que mantiene contacto con las autoridades venezolanas para evaluar el impacto económico del terremoto que sacudió al país, pero aclaró que no participa ni ha participado en el proceso de reestructuración de la deuda soberana anunciado por el gobierno de Nicolás Maduro.
En su conferencia de prensa habitual desde Washington, la directora del Departamento de Comunicaciones del organismo, Julie Kozak, transmitió el apoyo institucional del FMI ante la catástrofe, aunque pidió cautela sobre los montos de asistencia financiera que podrían desembolsarse.
Contacto permanente y evaluación de daños
“Hemos estado en estrecho contacto con las autoridades venezolanas y nos mantendremos en estrecho contacto con ellas mientras evalúan el impacto económico y las necesidades de recuperación para Venezuela”, afirmó Kozak. La vocera agregó que “parte de esas discusiones serán sobre cómo podemos apoyar mejor a las autoridades y al pueblo venezolano a medida que se recuperan de esta tragedia”.
Kozak también expresó las condolencias del organismo: “Estamos profundamente entristecidos por el impacto del terremoto en Venezuela. Expresamos nuestra profunda simpatía a todos los afectados y nuestros pensamientos están con el pueblo de Venezuela en este momento tan difícil para el país”.
Sin precisiones sobre el fondo de emergencia de US$ 200 millones
Consultada sobre el anuncio de la vicepresidenta ejecutiva venezolana, Delcy Rodríguez, quien había señalado la creación de un fondo de emergencia de hasta 200 millones de dólares con recursos del FMI, Kozak evitó dar detalles sobre si el dinero provendría de los Derechos Especiales de Giro (DEG) o de desembolsos inmediatos.
“No tengo mucho para decir en este momento, dado que son acontecimientos recientes”, indicó. Y añadió: “Vamos a tener más detalles para compartir a medida que esas discusiones evolucionen, incluso sobre los montos y cuestiones por el estilo. Obviamente va a tener que haber una evaluación completa de cuáles son las necesidades”.
Respecto al uso técnico de los activos de reserva, la funcionaria fue escueta: “Los activos de los DEG no son una asignación especial del Fondo. Realmente no tengo nada para darles sobre eso todavía”.
El FMI se desmarca de la reestructuración de deuda
Otro de los ejes de la ronda de preguntas fue el proceso de reestructuración de la deuda soberana que Venezuela lleva adelante con la asesoría de la firma CenterView. Kozak fue tajante: “Lo que puedo decir ahora mismo es que, hasta el momento, nosotros, el Fondo, no estamos ni estuvimos involucrados en el proceso de reestructuración de deuda que anunció Venezuela”.
Sin embargo, aclaró que los canales de comunicación regulares siguen abiertos: “Mantenemos una relación regular con las autoridades, incluyendo, por ejemplo, las perspectivas macroeconómicas, cómo vemos eso e intercambiamos opiniones, y por supuesto estamos listos para asistir a las autoridades según sea necesario”.
Para contextualizar, la vocera explicó que “a menudo, pero no siempre, la reestructuración de la deuda se lleva a cabo en el contexto de un programa del FMI. Ese no es el caso aquí en Venezuela. Pero tenemos otros casos, otros ejemplos de países donde la reestructuración de la deuda también se realizó por fuera de un programa del Fondo”.
“El FMI nunca es parte de las negociaciones y las discusiones”, enfatizó Kozak. “Lo que aportamos, particularmente en el contexto de un programa, es el marco macroeconómico y una evaluación de la sostenibilidad de la deuda para el país”. En los casos bajo programa se analiza si el pacto entre el deudor y los acreedores “es consistente con los parámetros del programa y si va a restaurar de manera duradera la sostenibilidad de la deuda”.
“Este caso es un poco diferente… es realmente una elección de las autoridades. Y por supuesto, es una discusión entre las autoridades y sus acreedores determinar cuál es el monto del alivio de deuda o cómo se llevará a cabo la reestructuración”, concluyó la funcionaria.