La Comisión de Conservación de Peces y Vida Silvestre de Florida (FWC) ha anunciado un incremento en los permisos para la caza de osos negros en 2026, alcanzando un total de 215 autorizaciones, 43 más que el año anterior. Por primera vez, se reservan 22 permisos para propietarios de grandes fincas privadas donde habita esta especie. La medida responde a la masiva compra de permisos por parte de grupos opositores durante la temporada de 2025.
Sorteo y temporada de caza
De los 215 permisos, 193 serán sorteados entre quienes abonen cinco dólares por participación durante el período del 11 al 21 de septiembre. La cacería se llevará a cabo del 5 al 27 de diciembre en cuatro zonas del estado. En la edición de 2025, la primera autorizada desde 2015, se registraron 52 osos muertos en 23 días. En aquella oportunidad, la FWC recibió 163.459 solicitudes provenientes de 14.996 personas. Los grupos contrarios a la caza se atribuyeron esa avalancha, al alentar a quienes no cazan a solicitar permisos para no utilizarlos.
Requisitos para propiedades privadas
El programa de fincas privadas exige a los solicitantes poseer al menos 2.000 hectáreas continuas, que la mitad del terreno sea hábitat del oso, contar con cinco ejemplares documentados y presentar un plan de gestión firmado por un biólogo. Las fincas de mayor extensión pueden optar hasta por tres permisos. La organización ecologista Sierra Club Florida calificó esta iniciativa como un "sistema de caza de trofeos privatizado y exclusivo" e instó a sus simpatizantes a solicitar permisos para salvar osos.
Debate sobre el control poblacional
Los partidarios de la cacería argumentan que contribuye a manejar una población de osos que cada vez entra más en conflicto con las personas. Además, recuerdan que en 2024 los votantes de Florida consagraron el derecho a cazar y pescar en la Constitución del estado. En cambio, los detractores dudan de que la caza reduzca esos encuentros y piden al estado la implementación de métodos no letales. El oso negro de Florida (Ursus americanus floridanus), una subespecie propia del estado, estuvo en la lista estatal de especies amenazadas entre 1974 y 2012, cuando la comisión lo declaró recuperado. Según estimaciones de la FWC, en las cuatro zonas de cacería del año pasado habitaban aproximadamente 3.609 ejemplares.