El COI aprueba la modalidad individual para 2030
El Comité Olímpico Internacional ha dado luz verde a la continuidad del esquí de montaña para los Juegos Olímpicos de Invierno Alpes Franceses 2030, y lo hará con una importante novedad. A las pruebas de sprint y relevo mixto que debutaron en Milano-Cortina 2026, se sumará la modalidad individual, considerada por muchos especialistas como la auténtica prueba reina de este deporte.
La decisión supone un paso adelante para una disciplina que en los últimos años ha experimentado un importante crecimiento y que, además, llega a esta nueva etapa con España instalada entre las grandes potencias internacionales.
La prueba que define la esencia del skimo
Si alguien quisiera entender en qué consiste realmente el esquí de montaña, probablemente la prueba individual sería el mejor ejemplo. A diferencia del sprint, donde todo se decide en apenas unos minutos, la modalidad individual pone a prueba prácticamente todos los ingredientes que definen este deporte: capacidad física, gestión del esfuerzo, técnica en los ascensos, habilidad en los descensos y lectura del terreno de alta montaña.
Por eso su ausencia en Milano-Cortina había dejado una sensación extraña entre muchos especialistas y aficionados. El esquí de montaña había llegado a los Juegos, sí, pero sin la prueba que mejor representa su identidad. Eso cambiará en 2030, pues el programa olímpico de skimo quedará compuesto por tres disciplinas: sprint, relevo mixto e individual.
Un horizonte prometedor para España
La noticia adquiere además una dimensión especial para el deporte español. Los anteriores Juegos marcaron un antes y un después para el esquí de montaña nacional. Oriol Cardona conquistó el oro olímpico en sprint, logrando la segunda medalla de oro de la historia de España en unos Juegos Olímpicos de Invierno, más de medio siglo después del histórico triunfo de Paco Fernández Ochoa en Sapporo 1972.
A ese éxito se sumó el bronce conseguido por Ana Alonso en el relevo mixto, un resultado que confirmó el excelente momento que atraviesa el equipo español. Con cuatro años por delante y una nueva prueba en juego, el horizonte de Los Alpes Franceses 2030 se presenta especialmente atractivo para una generación que ya ha demostrado que puede competir de tú a tú con las grandes potencias del esquí de montaña.
El panorama internacional se reordena
La incorporación de la prueba individual también reordena el panorama internacional. En esta modalidad sobresale actualmente el suizo Rémi Bonnet, considerado una de las grandes referencias mundiales del circuito. Francia, además, llegará a los Juegos como anfitriona y con una selección que ya dejó claro su potencial en Milano-Cortina gracias a los resultados de Emily Harrop y Thibault Anselmet.
Mientras tanto, otra disciplina de montaña sigue observando de cerca los movimientos del Comité Olímpico Internacional. El freeride continúa trabajando para lograr su inclusión en futuros Juegos Olímpicos de Invierno, un camino que todavía no está cerrado pero que va avanzando paso a paso.