Dos potentes terremotos sacudieron Venezuela este miércoles, ubicándose entre los más intensos registrados en más de un siglo. El primer movimiento, de magnitud 7,2, tuvo su epicentro a 21 kilómetros de profundidad cerca de San Felipe, estado Yaracuy, a unos 200 kilómetros de Caracas. Apenas 39 segundos después, un segundo sismo de magnitud 7,5 golpeó la misma zona a 10 kilómetros de profundidad, conformando un fenómeno conocido como 'doblete sísmico'.
Un doblete sísmico sin precedentes recientes
El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de EE.UU. explicó que ambos temblores conformaron un 'doblete sísmico', un fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con pocos segundos de diferencia en la misma zona. El sismo de magnitud 7,5 fue identificado como el evento principal. Los movimientos se sintieron con fuerza en la capital, donde se reportaban daños en edificios residenciales, a la espera de información sobre posibles heridos.
¿Por qué Venezuela es un país de alto riesgo sísmico?
La estructura geológica de Venezuela la posiciona entre las regiones con mayor actividad sísmica del norte de Sudamérica. Según la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), el país se encuentra sobre el límite entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana. La fricción y el desplazamiento de estas placas generan una actividad sísmica constante, especialmente en la franja que atraviesa el norte del país, desde la frontera con Colombia hasta el litoral central.
Las fallas que marcan el peligro sísmico
Entre los sistemas de fallas activas destaca la falla de Boconó, una fractura de unos 500 kilómetros que cruza los Andes venezolanos desde la depresión del Táchira hasta las costas del Caribe, cerca de Morón. Esta falla actúa como el principal límite superficial entre la Placa del Caribe y la Sudamericana. Otras fallas importantes son la de San Sebastián, paralela a la costa norte, y la de El Pilar, que recorre el oriente. También existen sistemas como Oca-Ancón, Valera, La Victoria y Urica, todos con potencial para producir movimientos telúricos de consideración.
Los terremotos más devastadores en la historia venezolana
El impacto de los terremotos en la historia venezolana queda reflejado en eventos que han marcado a la sociedad. El jueves 26 de marzo de 1812, un movimiento sísmico de magnitud estimada en 7,7 devastó Caracas, La Guaira, Mérida y otras ciudades, dejando entre 15.000 y 20.000 víctimas. Otro episodio fue el terremoto de San Narciso, el 29 de octubre de 1900, con magnitud entre 7,6 y 8,0, que provocó severos daños en el noreste de Miranda y Caracas, con al menos 56 muertes. En tiempos más recientes, el 21 de agosto de 2018, un sismo de magnitud 7,3 frente a las costas de Sucre se sintió en gran parte del país. También se recuerdan el terremoto de los Andes de 1894, el de Caracas de 1967 (magnitud 6,7, más de 236 muertes), y el de Cariaco en 1997 (magnitud 7,0, 73 fallecidos).
Estos episodios reflejan la persistente amenaza que representa la actividad sísmica en Venezuela. La combinación de factores geológicos, demográficos y urbanos configura un contexto en el que la prevención y la respuesta ante emergencias adquieren un rol central, mientras la memoria de los terremotos más devastadores sigue presente en la sociedad.
Este artículo fue escrito por Diego Pero y publicado originalmente en Infobae.