El fin de una era criminal
Durante la última década, los nombres de “El Koki”, “Wilexis”, “El Picure” o los fundadores del Tren de Aragua dominaron el mapa del crimen organizado en Venezuela, desafiando el control del Estado desde sus propias zonas de dominio. Sin embargo, el mapa de la delincuencia en el país ha dado un giro radical con la caída de los cabecillas de las grandes megabandas. A través de masivos despliegues policiales y cercos militares, las autoridades han logrado matar a más de una decena de cabecillas de estas grandes estructuras delictivas que azotaron al país y que también se replegaron en países de toda América.
El último en caer: el Niño Guerrero
El último en caer, hasta este 15 de junio, fue Héctor Rusthenford Guerrero Flores, más conocido por su alias Niño Guerrero, en un gran operativo militar y policial que incluyó la cooperación de Estados Unidos, que pedía por la cabeza del delincuente 5 millones de dólares. Guerrero fue el cabecilla principal de la organización criminal transnacional Tren de Aragua, estructura que dirigía desde aproximadamente 2015. Inició su trayectoria delictiva en el año 2000 en el estado Aragua, vinculándose al microtráfico de drogas y al ataque de cuerpos policiales. Tras varias detenciones y fugas, en 2018 fue condenado a 17 años de prisión por doce delitos, para posteriormente fijar su base de operaciones en el centro penitenciario de Tocorón. Bajo su mando, el Tren de Aragua evolucionó a una red delictiva de alcance continental con operaciones en Colombia, Perú, Chile y Ecuador. A pesar de la intervención militar en Tocorón en 2023, Guerrero logró evadir a las autoridades. Su trayectoria finalizó el 12 de junio de 2026, tras confirmarse su muerte durante una operación militar en una zona minera del estado Bolívar, ejecutada por el Comando Sur de los Estados Unidos en coordinación con las autoridades venezolanas.
De la Cota 905 a los llanos: otros líderes abatidos
Carlos Luis Revete, alias “El Koki”, fue uno de los delincuentes más buscados del país y lideraba una de las megabandas más poderosas de Caracas, la cual mantenía el control territorial de la Cota 905. Su estructura criminal operaba bajo el esquema de “Zona de Paz”, que le permitió actuar con impunidad. Revete murió el 8 de febrero de 2022 en el sector La Arenera de Las Tejerías, estado Aragua, durante un enfrentamiento con comisiones mixtas de los cuerpos de seguridad. Por su parte, Carlos Enrique Gómez Rodríguez, alias “El Conejo”, líder de una megabanda integrada por más de 70 hombres con base en Las Tejerías, murió el 23 de marzo de 2023 tras un presunto enfrentamiento en Irapa, estado Sucre. José Antonio Tovar Colina, alias “El Picure”, fue el primer cabecilla de una megabanda en caer. Su trayectoria concluyó el 3 de mayo de 2016 tras un operativo conjunto de tres cuerpos de seguridad del Estado, luego de un enfrentamiento intermitente de 19 horas en el estado Guárico.
El dominio en Petare y los Valles del Tuy
Wuileisys Alexander Acevedo Monasterios, alias “El Wilexis”, fue cabecilla de una megabanda armada en el barrio José Félix Ribas de Petare. Instauró un control social que usurpaba funciones del Estado, resolviendo conflictos vecinales y organizando eventos comunitarios. Murió la mañana del 22 de enero de 2025 a los 42 años tras sostener un presunto enfrentamiento con comisiones del Cicpc. Christian René Tovar Uribe, alias “El Gusano”, disputó el control territorial de Petare contra la megabanda de “El Wilexis” y murió el 15 de mayo de 2020 en el barrio San José de Petare. Deiber Johan González, alias “Carlos Capa”, líder de una megabanda que operaba en los Valles del Tuy, estado Miranda, murió la mañana del 7 de marzo de 2024 tras ser ultimado a los 32 años en un presunto enfrentamiento en el sector La Pica de Yare.
Otras estructuras desmanteladas
Gilberto Malony Hernández, alias “Malony”, inicialmente formó parte de la megabanda de “El Picure” y tras la caída de este asumió el liderazgo de su propia estructura armada. Murió el 8 de noviembre de 2021 en medio de intensos enfrentamientos en el estado Sucre. Oswaldo Oropeza, alias “Lucifer”, ejercía como líder de bandas delictivas en sectores caraqueños y murió el 27 de mayo de 2016 tras ser ubicado en las instalaciones del Hotel Colonial. Adrián de Jesús Linares, alias “El Koala”, controlaba zonas de El Valle y El Cementerio en Caracas y los Valles del Tuy; su cadáver apareció el 7 de julio de 2016 en un basurero. Leonardo José Polanco Angulo, alias “Loco Leo”, fue cabecilla de la banda del barrio El 70 y murió el 4 de agosto de 2021 tras ser localizado en un apartamento alquilado en la urbanización Parque Caiza.