En un movimiento que sacude a la industria alimentaria argentina, Arcor y la francesa Danone concretaron la compra del paquete accionario que aún no controlaban en Mastellone Hermanos. Con esta operación, las dos compañías pasaron a dominar el 100% de la empresa dueña de La Serenísima, una de las marcas más emblemáticas del consumo masivo del país. La jugada, que se venía gestando en silencio, marca un antes y un después en el negocio lácteo local y da origen a un nuevo jugador integrado que concentrará producción, logística y marcas líderes.
Una negociación que llega a su fin
La operación pone punto final a un proceso de negociaciones que se extendió durante varios meses. Al mismo tiempo, cierra una etapa histórica para la compañía fundada por Pascual Mastellone, que durante más de nueve décadas estuvo vinculada a la familia creadora. No se trata solo de un cambio accionario: la decisión reconfigura el futuro de una firma que ocupa un lugar central en la cadena láctea argentina y que ahora encarará una nueva etapa bajo otro esquema de conducción.
El control queda en manos de Bagley Latinoamérica
El nuevo esquema de control quedará en manos de Bagley Latinoamérica, la sociedad que Arcor y Danone mantienen desde 2005. Esa estructura administrará un negocio integrado compuesto por Mastellone Hermanos, el negocio de lácteos de Danone Argentina y Logística La Serenísima. La apuesta apunta a aprovechar sinergias industriales, comerciales y logísticas para ganar eficiencia, reducir costos y acelerar el desarrollo de nuevos productos. La integración de los tres frentes busca convertir a la compañía en un competidor más fuerte en un mercado cada vez más exigente.
Un contexto desafiante para el sector
La transacción llega en un escenario complejo para la industria láctea argentina. Mastellone conserva una de las marcas más valiosas del consumo masivo del país, pero viene enfrentando el impacto del aumento de costos, la caída del consumo y la presión sobre la rentabilidad. En ese marco, el ingreso definitivo de Arcor y Danone busca fortalecer la estructura financiera de la compañía y preparar una nueva etapa de crecimiento. Para la empresa, el respaldo de los nuevos controlantes significa la posibilidad de encarar los próximos desafíos con mayor estabilidad y capacidad de inversión.
Qué cambia en el mapa competitivo
Más allá del cambio accionario, el movimiento redefine el mapa competitivo de la industria láctea. La integración permitirá combinar la capacidad industrial de Mastellone con la experiencia internacional de Danone y la potencia comercial de Arcor, consolidando uno de los mayores jugadores del negocio alimenticio de la Argentina. La combinación de activos, marcas y capacidades podría generar un impacto directo en la forma en que se produce y se vende leche y sus derivados en el país.
Con esta operación, Arcor suma una nueva pieza estratégica a su expansión en alimentos, mientras Danone refuerza su presencia en un mercado donde lleva tres décadas de actividad. Para el sector, el desafío ahora será transformar esa escala en mayor competitividad, innovación y recuperación de rentabilidad. La jugada histórica quedó concretada y sus efectos recién comienzan a verse.
Fuente: Redacción Ecos365. Artículo original: Ecos365 / Rosario3